Peritaje Naval: Cómo Evaluar Daños en Embarcaciones de Acero
El peritaje naval no es una extensión del terrestre: requiere conocimiento específico de materiales marinos, normativa ITC-01 y mecanismos de degradación únicos (corrosión galvánica, fatiga por vibración). Un error de diagnóstico puede llevar a reparaciones innecesarias o riesgos de seguridad.
Los 3 daños más frecuentes (y su diagnóstico)
1. Corrosión generalizada en línea de flotación
Causa: Falta de protección catódica (ánodos de zinc) + recubrimiento degradado.
Diagnóstico: Espesorimetría por ultrasonidos (ISO 15711).
Umbral crítico: Pérdida de sección >20% → reparación estructural obligatoria.
Norma: ITC-01 + ISO 8501-1 (grado de oxidación Sa 2.5 mínimo).
2. Grietas por fatiga en soldaduras
Causa: Vibraciones continuas + defectos en soldadura (microfisuras).
Diagnóstico: Líquidos penetrantes (UNE-EN ISO 3452-1) + análisis metalográfico.
Zonas críticas: Unión casco-quincha, soportes de motor.
Clave forense: Patrón de propagación (ráfagas vs progresiva).
3. Abolladuras por varada o impacto
Causa: Evento puntual (varada, colisión).
Diagnóstico diferencial: ¿El daño es compatible con el siniestro denunciado?
Herramientas: Modelado 3D con escáner láser + comparación con planos de construcción.
Error común: Atribuir corrosión preexistente al siniestro.
¿Por qué la ITC-01 es clave?
La Instrucción Técnica Complementaria ITC-01 regula la inspección de embarcaciones de recreo. En peritajes, sirve para:
- Definir el estado mínimo exigible
- Establecer periodicidad de inspecciones
- Validar la idoneidad de reparaciones
¿Necesita un peritaje naval independiente? Conozca nuestra experiencia en embarcaciones de acero y normativa ITC-01.